Hoy me he despertado pensando en Dios. En el dios cristiano, el imperante.
No voy a entrar en temas existencialistas, por mucho que me duela pasar por alto ( por una vez ) las grandes obras de Sartre, Comte-Sponville, Kierkegaard o Heidegger. Es que simplemente no quiero dotar de esa seriedad a este espacio tan fútil.
Escuchando una canción ( Regina Spektor una vez más ), me he acordado de numerosas situaciones en las que gente agnóstica, incluso atea, se ha visto en una situación complicada ( problemas de salud, por ejemplo ), y de repente se ha visto sumida en la gula ilógica de la aspiración a lo eterno y lo divino. Curiosamente, en el evangelio de Juan se identifica a la figura de Dios con el antiguo concepto de Λóγος ( Logos ), proveniendo éste último de la reflexión acerca de la palabra, del pensamiento sobre lo pensado, del sistema único y verdadero para que la fé deje de ser esto y derrame verdad.
No le encuentro sentido, ni a una cosa, ni a la otra. Me trastoca el comportamiento humano una vez más, y me asombro a mi mismo ante una visión: se me hacen más fieles a la humanidad, a la sinceridad con uno mismo, al respeto humano, todas aquellas personas que realmente entregan una vida de sacrificio a Dios que todas aquellas que se traicionan a sí mismo una tras otra vez, cuyos valores ( ¿debería incluírme? ) se ven vulnerablemente distorsionados y la voluntad es tan inexistente como el ímpetu de la masa.
Hoy es miércoles y ya he hecho algo de pilates. Haré algo más y limpiaré toda la casa, iré a comprar frutas y me haré un smoothie para comer. La mudanza es inminente pero ya no tengo miedo, estoy tranquilo y con ganas: estoy loco por empezar las clases.
Me temo que esta bipolaridad e incoherencia temática me costará la confianza de mi cuñada EVG, la hermana de La pilingui-travesti.
Mudanza inmediata :____
ResponderEliminarno se si rezar o algo para tener trabajo
ResponderEliminarMóntate un show en el Venial.
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